Hay cosas que una no planifica.
Y otras que, cuando mira hacia atrás, entiende que llevaba años construyendo sin haberles puesto nombre.
Hace poco me di cuenta de que mis páginas web —la de 2003, la de 2016 y la que estoy construyendo ahora en 2026— no son solo herramientas profesionales.
Son, en realidad, una especie de espejo. Una pantalla, si se quiere decir así, de algo mucho más profundo: mi propia evolución personal y profesional.
Y eso no lo vi mientras lo hacía. Lo veo ahora.
Los inicios de una trayectoria profesional en gerontología social
Empecé a trabajar a finales de los años ochenta.
Era otra época. Ni la gerontología tenía el desarrollo que tiene hoy, ni la educación social estaba consolidada como disciplina, ni hablábamos con naturalidad de envejecimiento activo, participación social, calidad de vida o atención centrada en la persona.
Trabajar con personas mayores en los años ochenta
Yo trabajaba con grupos de personas mayores.
Diseñaba y desarrollaba actividades socioeducativas, sí, pero en el fondo hacíamos algo más: creábamos espacios de relación, respeto, participación, aprendizaje y sentido.
Aprender desde los grupos y la participación social
Después vinieron etapas muy intensas.
Tuve la oportunidad de dirigir centros y servicios dirigidos a personas en situaciones muy complejas: enfermedad de Alzheimer y otras demencias, discapacidad intelectual, enfermedad mental, deterioro cognitivo o situaciones de alta fragilidad.
Ahí aprendí algo que no se olvida: que los cuidados no son solo técnica. Son contexto, organización, relaciones y mirada.
Y durante todo ese tiempo no tenía página web.
No la necesitaba.
Mi trabajo estaba en los proyectos, en los equipos y en los territorios.
Cómo la vida personal influye en el desarrollo profesional
En cualquier trayectoria hay momentos en los que la vida personal modifica el rumbo profesional.
En mi caso, fue así.
Conciliar maternidad y carrera profesional
En 1997 nacieron mis hijos.
Y eso, como es lógico, cambió muchas cosas.
Hubo una etapa en la que la prioridad fue clara: la crianza.
No desde la renuncia, sino desde la elección.
Compatibilicé, ajusté y bajé ritmos cuando fue necesario.
Y cuando pudieron empezar el colegio, fui recuperando espacio profesional.
Aprender desde distintos territorios y contextos
Entre medias, además, hubo movimiento.
Madrid, Canarias, Santander… otra vez Canarias, otra vez Santander.
Cada lugar te enseña algo distinto.
Cada contexto te obliga a mirar de otra manera.
El inicio como consultora independiente en gerontología
La necesidad de comunicar una forma diferente de trabajar
En 2003 tomé una decisión importante: trabajar por mi cuenta.
Y ahí sí apareció la necesidad de tener una web.
No para vender, sino para poder explicar lo que hacía.
Porque no era fácil contarlo.
Pedagogía, gerontología educativa, envejecimiento, participación comunitaria, trabajo con grupos, desarrollo de proyectos…
No encajaba en una etiqueta clara.

La primera web profesional
Aquella primera web era eso: un intento de traducción.
De hacer visible una manera de trabajar que todavía estaba buscando su lugar.
La evolución de la gerontología y los cuidados en España
He tenido la oportunidad de vivir en primera persona muchos de los cambios que ha experimentado el sector durante las últimas décadas.
Del desarrollo de servicios a la mejora de la calidad de vida
Desde aquellos inicios más difusos, pasando por la consolidación de la educación social, hasta el desarrollo del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
El avance de la Atención Centrada en la Persona
Y después llegó algo importante: el cambio de foco.
A partir de 2011, aproximadamente, ya no se trataba solo de crear servicios.
Se trataba de mejorarlos.
De hacerlos más humanos.
Más centrados en la persona.
Más atentos a la calidad de vida, las relaciones, el sentido de vida y la dignidad.
Consolidación profesional y madurez personal
Formación, consultoría y liderazgo profesional
La segunda web llegó en 2016.
Ahí ya no necesitaba explicarme tanto.
Necesitaba ordenar.
Había acumulado experiencia en ámbitos aparentemente muy diversos: formación, dirección, consultoría, investigación aplicada y acompañamiento a equipos.
En el ámbito de las personas mayores, pero también de la discapacidad y la salud mental.

Cumplir cincuenta años y reconfirmar mi a propia identidad
Además, coincidió con un momento personal importante: cumplir cincuenta años.
Recuerdo bien ese momento.
Decidir no esconder la edad.
Aceptar las canas.
Dejar de intentar encajar en una imagen que no era la mía.
Mirándolo ahora, creo que ahí empecé ya a “soltarme la melena”.
Lo que aprendimos sobre los cuidados durante la pandemia
La experiencia desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología
Durante la pandemia ocupaba la Vicepresidencia de Gerontología de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
No pude estar en la atención directa, como tantas personas. Pero sí pude, partiendo de la información de la que disponía ayudar de otro modo: acompañar difundir conocimiento y compartir experiencias.
Lecciones para el futuro de los cuidados
Fue una etapa dura, pero también muy reveladora.
De lo que funciona. De lo que no.
Y de lo que no podemos volver a repetir.
Por eso ese momento está reflejado en mi web.
Porque forma parte de mi compromiso profesional.
Compartir conocimiento sobre envejecimiento y cuidados
Nuevos formatos para divulgar conocimiento
La web que estoy construyendo ahora, en 2026, es distinta.
Ya no es solo para contar lo que hago.
Es para compartir lo que sé.
Para explorar nuevas colaboraciones y nuevos formatos de divulgación: vídeo, contenidos digitales, formación y proyectos más abiertos.
Para integrar todo lo aprendido durante estos años sobre personas, familias, equipos, organizaciones y comunidades, siempre con la mirada puesta en construir una sociedad más justa y amigable con el envejecimiento.
Integrar experiencia profesional y experiencia de cuidado
Y también para incorporar nuevos ámbitos que hoy forman parte de mi trabajo, como las oportunidades alternativas de vivir la vejez y los modelos innovadores de convivencia y cuidados.
Además, en esta etapa tengo la oportunidad de integrar algo muy valioso: mi experiencia personal como cuidadora acompañando a mi “súper mamá”.
Una experiencia que me ha permitido poner a prueba, en el ámbito más íntimo, muchas de las ideas que había trabajado durante años desde la teoría y la práctica profesional.
Cohousing sénior y nuevas formas de vivir y cuidar
Alternativas residenciales para las personas mayores
Y ya pensando también en mis coetáneos y en mí misma, me interesan especialmente las alternativas de vivienda y cuidados para la vejez.
El cohousing sénior, los proyectos colaborativos y las experiencias intergeneracionales.
Cuidados, independencia, autodeterminación y comunidad
Me interesan las formas de vivir acompañados, con autonomía, pero también con previsión de apoyos cuando sean necesarios.
Creo que ahí existe una línea de futuro especialmente relevante para las próximas generaciones de personas mayores.
Aprender de otros países para mejorar los cuidados
La importancia de compartir buenas prácticas internacionales
A medida que mis hijos han ido creciendo, también he podido ampliar mi ámbito de trabajo.
Viajar más.
Trabajar en otros países.
Aprender de otras realidades.
Eso enriquece la mirada.
Te obliga a cuestionar lo propio, a ser autocrítica y a valorar aquello que funciona para compartirlo, así como a identificar errores que quizá conviene evitar.
Y también permite algo importante: compartir fuera lo aprendido aquí y traer aquí aquello que puede enriquecer nuestras prácticas y servicios.
Una evolución profesional basada en el propósito y la autenticidad
Integrar la vida personal y profesional
Si tuviera que resumirlo, podría decir que ha habido tres momentos.
Primero, explicarme.
Después, consolidarme.
Y ahora, seguir avanzando y compartir.
Pero en realidad hay algo más profundo.
Un proceso de ir siendo más yo en lo profesional.
De integrar mejor lo personal y lo profesional.
Seguir compartiendo conocimiento y experiencia
Quizá de eso va todo esto.
De que, con los años, una se permite trabajar de otra manera.
Decir las cosas con más claridad.
Elegir mejor dónde estar y dónde no.
Y también compartir más.
No solo lo que hace, sino lo que ha aprendido.
Mis webs han ido cambiando.
Pero lo importante es lo que ha ido cambiando en mí.
Y eso no siempre se ve a primera vista. Por eso quería contártelo.
Mi recorrido profesional me ha llevado por la gerontología educativa, la participación social, el envejecimiento activo, la atención centrada en la persona, la demencia, la discapacidad, la salud mental, los cuidados de larga duración y los nuevos modelos de convivencia. Esta web nace para compartir experiencias, conocimiento y reflexión sobre cómo construir mejores oportunidades para vivir, cuidar y envejecer.


