Atención Centrada en la Persona en Salud Mental Comunitaria: De la teoría a la práctica.

Sesión de formación y reflexión de profesionales de un Equipo de Apoyo Social Comunitario sobre Atención Centrada en la Persona y análisis de casos en salud mental comunitaria.

¿Cómo trasladar los principios de la Atención Centrada en la Persona (ACP) al acompañamiento cotidiano de personas con problemas de salud mental graves y de larga evolución que viven en la comunidad?

¿Cómo conseguir que conceptos como la autonomía informativa y decisoria, la dignidad, la participación efectiva y el control sobre la propia vida, en el marco del proyecto vital de cada persona, se traduzcan en formas concretas de comprender, relacionarnos y prestar apoyos?

Estas preguntas han orientado el proceso de reflexión/formación y de acompañamiento en su aplicación práctica durante este año con profesionales de los Equipos de Apoyo Social Comunitario (EASC) de Usera (de la Red pública de Atención Social a personas con enfermedad mental grave y duradera). Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.

Un proceso que ha combinado reflexión teórica, análisis de casos reales, elaboración de instrumentos metodológicos y revisión crítica de las prácticas profesionales.

Y que está dando resultados muy positivos.

Aprender a mirar y comprender de otra manera

Profesionales de un Equipo de Apoyo Social Comunitario participan en una sesión de análisis de casos y reflexión sobre la Atención Centrada en la Persona en salud mental comunitaria.

Uno de los principales objetivos de nuestro trabajo ha sido profundizar en la comprensión de las situaciones que viven las personas antes de decidir cómo intervenir.

Porque una misma conducta puede tener significados muy diferentes. Y porque, en ocasiones, los profesionales podemos pasar demasiado rápidamente de identificar una dificultad a proponer una solución, sin haber explorado suficientemente qué está sucediendo.

A lo largo de las sesiones hemos trabajado con casos reales, desarrollando herramientas para mejorar la indagación, el análisis funcional, la formulación de hipótesis y el diseño de apoyos personalizados de forma coparticipada con sus protagonistas.

También hemos reflexionado sobre nuestras competencias y roles profesionales, sobre las formas de prestar apoyos y sobre cómo favorecer la autonomía sin suplantar ni sustituir a las personas.

El objetivo ha incluido diseñar e incorporar instrumentos y  aprender a utilizarlos para pensar mejor, comprender con mayor profundidad y tomar decisiones más fundamentadas y coherentes con la forma de entender la atención, la personalización y los derechos de cada persona .

Cambios que ya se están haciendo visibles

Después de varios meses de trabajo compartido, los avances del equipo son evidentes.

Los casos se están abordando con mucha mayor profundidad, las situaciones se analizan desde perspectivas más amplias y las reflexiones profesionales incorporan de forma creciente los principios de la Atención Centrada en la Persona (los derechos, valores y el proyecto de vida de cada persona, la influencia de los aprendizajes, biografía y del contexto de cada sujeto, la necesidad de una verdadera personalización, así como ofrecer a cada persona oportunidades efectivas para su máxima implicación posible, en el control de su vida).

Se aprecia una mayor capacidad para cuestionar las primeras interpretaciones, explorar explicaciones alternativas y reflexionar sobre el sentido de los apoyos que se ofrecen. Y ello me hace muy feliz!

Estamos pasando de una mirada centrada principalmente en las dificultades y en lo que los profesionales debemos hacer, a otra que busca comprender mejor a cada persona, reconocer sus capacidades y favorecer su autonomía y su proyecto de vida.

Este cambio en la manera de mirar y analizar las situaciones constituye, en sí mismo, un avance importante.

La mejora continua también forma parte del aprendizaje

Durante los últimos tres meses, el equipo ha seguido trabajando de manera autónoma, aplicando los instrumentos y criterios metodológicos que fuimos construyendo conjuntamente.

La próxima semana retomaremos nuestros encuentros para revisar esta experiencia, reconocer los avances conseguidos y profundizar en aquellos aspectos concretos que todavía podemos mejorar.

Porque incorporar un enfoque de Atención Centrada en la Persona no es alcanzar un punto de llegada, sino desarrollar una manera de trabajar que requiere reflexión, evaluación y ajustes continuos.

Además, los equipos son realidades dinámicas. Se incorporan nuevos profesionales, cambian las situaciones de las personas y aparecen desafíos diferentes. Por ello, resulta fundamental construir referentes metodológicos compartidos que faciliten la continuidad, la coherencia y el aprendizaje colectivo.

No se trata de que todos los profesionales hagan lo mismo, sino de que se complementen desde un enfoque y metodología compartida que permita una forma rigurosa de aproximarse y comprender las situaciones y unos criterios comunes para ofrecer abordajes para cada persona.

Un reconocimiento al equipo

Quiero felicitar a los profesionales que han participado en este proceso por su implicación, su esfuerzo y, especialmente, por su disposición a revisar críticamente su propia práctica.

Fotografía de grupo de nueve participantes en el proceso de formación y acompañamiento sobre Atención Centrada en la Persona en salud mental comunitaria.

Los avances que estamos observando son fruto de su trabajo, de las reflexiones compartidas y del compromiso por ofrecer apoyos cada vez más personalizados y respetuosos con la vida y las decisiones de las personas.

Mi agradecimiento a Walk Rehabilitación y Desarrollo Integral por confiar en mí para acompañar este proceso y por apostar por la formación, la reflexión compartida y la mejora continua de los apoyos.

Porque la Atención Centrada en la Persona no se demuestra solo en los principios que defendemos, sino en evidencia en la  manera cotidiana de escuchar, comprender, interpretar, ofrecer, decidir de forma compartida y acompañar de forma coherente a todo ello.

Seguimos aprendiendo y mejorando juntos.

Para profundizar: los fundamentos de una atención verdaderamente centrada en la persona

Esta experiencia de formación y acompañamiento conecta con algunos de los fundamentos que desarrollo en otros artículos de mi web: la dignidad y los derechos, la identidad, la autonomía, el proyecto de vida y la calidad de vida.

Son referentes que nos ayudan a comprender mejor a las personas y a orientar nuestras decisiones profesionales, para ofrecer apoyos cada vez más personalizados y respetuosos con sus capacidades, preferencias y proyectos de vida.

Lecturas relacionadas

  1. Cuidar sin sustituir: apoyos, interdependencia y atención centrada en la persona. Para reflexionar sobre cómo favorecer la autonomía sin generar dependencias innecesarias.
  2. Quién es la persona y cómo desea vivir: identidad, autonomía y proyecto de vida. Para profundizar en la importancia de conocer a la persona más allá de su diagnóstico.
  3. Dignidad y derechos: el valor que nunca perdemos y cómo protegerlo. Para fundamentar éticamente las decisiones y los apoyos profesionales.
  4. ¿Por qué necesitamos un marco conceptual para comprender el bienestar, el envejecimiento y los cuidados?. Para comprender cómo los referentes teóricos orientan nuestras prácticas.

 

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