¿Tienen las personas mayores la obligación de estar tan sanas como puedan?
La salud física es uno de esos valores que no apreciamos hasta que la perdemos.
Los valores –lo importante- para las personas, son diversos, pero seguramente la salud física es uno de los más compartidos, aunque cada uno lo desarrollamos de modo muy diferente. Disponemos hoy de mejores conocimientos, herramientas y tecnologías para mantenerla. Pero ¿estamos obligados a utilizarlas?
Frecuentemente escuchamos “lo lógico es que.. “ y después, la recomendación de salud. Porque efectivamente el conocimiento científico y técnico funciona por la “evidencia”, y las actuaciones profesionales no holísticas, también. Pero las personas, aun apoyándonos en la racionalidad, no siempre nos regimos por ella. Aspectos emocionales, motivacionales, valorativos nos mueven a elegir hacerlo o no.
¿Tenemos derecho a culpabilizar a los mayores que necesitan apoyos o cuidados por no ser “racionales”, y aplicar sus valores aquí y ahora?
Es evidente la importancia de la salud física en las oportunidades de hacer y tener la vida que queremos, seamos conscientes o no, y para lograr ser en coherencia con nosotros mismos. Convivir con dolor o molestias permanentes, perder la capacidad de hacer o decidir por nosotros mismos, es una transición muy dolorosa para cualquiera. Podría parecer, que todos estemos dispuestos a hacer todo lo posible para prevenir que ello suceda, y sería actuar con lógica, pero los humanos no solemos ser así. Cuando esto lo hacen personas más jóvenes… ¿Alguien les obliga a dejar sus costumbres y sólo tener “comportamientos saludables y seguros”? ¿Tienen la misma consideración social estas decisiones en una persona mayor frágil? ¿Qué pensamos y hacemos los profesionales de la salud y del cuidado? ¿Es esto edadismo?
Esta disociación entre lo bueno para los demás y lo bueno para mí nos ayuda a identificar que no podemos imponer lo saludable conta la voluntad de la persona. El reconocimiento de la autonomía decisoria implica que cada persona tiene el derecho y la responsabilidad, de elegir, según su propio código moral, qué es lo bueno para ella.
¿Esto significa que nos crucemos de brazos sin favorecer lo saludable? Sin duda que no. Es responsabilidad de los profesionales que se den 3 condiciones: SABER, PODER Y QUERER.
Primero estando actualizados en el conocimiento, facilitando el SABER que las personas necesitan para ejercer ese derecho a cuidarse. Además, se necesitan recursos y medios para PODER cuidarse. Ello requiere que evitemos la discriminación por edad (“edadismo”), o por el nivel de fragilidad de las personas (“fragilismo»). Éste impone dificultades de acceso a recursos sanitarios (incluso nihilismo terapéutico) a tratamientos en salud pertinentes para ella. Esta discriminación elimina oportunidades para las personas más frágiles (y esto no es algo extraño, recordemos lo sucedido en el COVID-19-). Por último, si la persona mayor, sabe y puede, podrá más fácilmente QUERER. Ello requiere decisiones incómodas y el esfuerzo en cambiar hábitos, algo muy difícil en sí mismo. La calidad del acompañamiento de personas de su confianza y entorno afectivo (profesionales y/o familiares) es esencial. Y ¿cómo? motivando, valorando, “estando con” o mejor aún, “haciendo con”. Se requiere implicación y compromiso, y resulta imprescindible para ayudar a la persona a decidir, comenzar, mantenerse y cambiar. Sin esta parte humana, relacional y motivante difícilmente asumirán comportamientos en salud que verdaderamente protejan en la gran longevidad. El carácter holístico vuelve a aparecer, del mismo modo que sin una buena salud psicológica y afectiva, es difícil que la persona se esfuerce por su salud física.
Para terminar: dada la importancia de la prevención de la fragilidad en la salud y calidad de vida de los más mayores… ¿Ofrecemos hoy suficientes oportunidades significativas y emocionalmente enriquecedoras para que realicen el esfuerzo y el sacrificio que implica? Urge, desde la integralidad, ahondar en el papel que todos deberíamos tener para optimizar, verdaderamente, el capital de salud de cada persona, incluidas las más vulnerables. Para mí, esta es una de las dificultades cotidianas en la práctica del cuidado holístico: ayudar a que pueda tener sentido y valor para cada uno, pero aceptando que la salud física no es un valor absoluto y que cada persona tiene la responsabilidad de vivir en base a su identidad, principios y valores.
Si todavía no conoces este proyecto…
Índice de la colección
PRESENTACIÓN DE LA COLECCIÓN: «Hablando de salud»: seis miradas para cuidar de forma integral
Salud holística y cuidados. Cuidar a la persona integralmente
Salud espiritual y cuidados. Cuidar el espíritu y aquello que da sentido a la vida
Salud psicoemocional y cuidados. Cuidar el equilibrio interior, mental y emocional
Salud relacional y cuidados. Cuidar las relaciones, la ética social y lo organizativo
Salud y cultura. Cómo la cultura transforma el cuidado de las personas
Esta colección forma parte de mi nueva Web en la que, en este momento de mi vida he decidido crear y compartir gran parte de mi trabajo sobre gerontología, bienestar, ética y humanización de los cuidados. En la página de Recursos podrás encontrar materiales que he desarrollado a lo largo de mi trayectoria profesional. En mi Blog encontrarás otras colecciones, artículos y recursos recientes dirigidos a promover una atención más respetuosa con la dignidad, la autonomía y la calidad de vida de las personas.
Para seguir profundizando
Esta colección conecta con otros contenidos publicados en esta web como :
Colección «Saber más para vivir y cuidar mejor»
- Bienestar social: Una colección para comprender cómo las relaciones, la participación y la comunidad influyen en nuestra calidad de vida
- Seguir teniendo un lugar en la vida. Por qué envejecer bien es mucho más que evitar la soledad.
- Antes de sentirnos solos dejamos de sentirnos parte de la vida.
También te puede interesar conocer
- Mi marco conceptual para comprender el bienestar, el envejecimiento y los cuidadosMi marco conceptual para comprender el bienestar, el envejecimiento y los cuidados
- La colección «Saber más para vivir y cuidar mejor»
- Mis Áreas de trabajo
- Algunas de mis experiencias y testimonios que hablan de mi trabajo
- Quien soy y mi trayectoria Sobre mí.



